martes, 8 de diciembre de 2009

Presas


Y al fin encontré un lugar donde sosegar mi inseguridad.
Una cueva, algún animal había dejado noblemente aquella guarida que ahora me servía de aposento para evitar que los rayos del Sol me calcinaran.
Me quedé con la mirada vaga, cavilando como mi “vida” había cambiado por completo, yo no lo había pedido más sin embargo llego… Hablar de la eternidad me causaba cierto pavor, era un concepto demasiado abstracto y sin fin aparente.
Comencé a sentir sed, no había tomado alimento ni bebida alguna desde la noche anterior y ahora sabiendo bien lo que era estaba más que seguro que el alimento no me serviría, ni mucho menos ese vino tan más doloroso.
–Tengo que conseguir una presa– comencé a husmear el perímetro buscando el rastro de algún animal, un roedor o algún oso, estaba mas que seguro que pronto regresaría aquel animal que habitaba el lugar el cual había usurpado; –tengo que esconderme y esperar a que llegue sea lo que sea– me acurruqué bajo unas piedras amontonadas que se encontraban en la esquina más oscura y fría de la cueva. Inmóvil sin hacer ningún ruido aguardé, pasado un tiempo un oso entraba en aquel lugar acompañado de una cría. Se habían acomodado casi en la entrada y el osito buscaba el calor protector restregándose en el pelaje del oso, colocándose en el hueco de su estómago.
Esperé sigilosamente, aquella escena me había conmovido sin razón alguna. –creí que aquellos sentimientos desaparecerían– pero al sentir el ardor nuevamente en mi garganta y al pasar mi lengua húmeda bajo mis filosos colmillos, surgió la necesidad incontrolable y salvaje de atacar aquellos animales, sobre todo al mas joven… si, al pequeño oso, entró en mi una ansiedad y euforia casi enloquecedora y sin pensarlo más salté hacia el oso mayor arrojándolo fuera de su cría y éste al ver tal escena, sacando fuerzas sobrenaturales se abalanzó hacia mi una ves más.
Sonriendo – al ver mi nueva fortaleza– lancé al oso con más fuerza hacia las rocas de la esquina y me dirigí hacia el osito el cual con ojos melancólicos miró a su padre moribundo y sabiendo su fatal destino solo logró lanzar un último quejido y entrecerrando los ojos esperó a la muerte.
Cuando terminé, aquél oso grande lloró y arrastrándose se dirigió hasta el cuerpo de su hijo, su hijo muerto, ya sin vida, aquel cuerpo inanimado, ensangrentado… y pereció a lado suyo.
Aún había en mí un lado humano, sin embargo había gozado ver aquella escena de adrenalina y dolor. Mi sed aun no había terminado de ser apaciguada y aprovechando que aquel oso gigante seguía cálido, succioné hasta sentir mis labios hinchados.
El sabor no era muy dulce pero al menos calmó mi desesperación, cuando mi cabeza comenzó a recapitular los hechos y mi consciencia salió a relucir la voz regresó para no hacerme sentir tan culpable diciéndome;
–Es mejor que tu primera experiencia como bebedor de sangre haya sido un animal, si aquello hubiese sido un humano, viendo lo sensible que eres (que a mi parecer eres como una niña) te hubieras sentido demasiado culpable y quizás hubieras cometido una locura–
Dos lagrimas pesadas y amargas rodaron mis mejillas, y al querer enjugarlas con mis dedos, me percate de su viscosidad, aquellas lagrimas no eran cristalinas… eran… lagrimas de sangre…
¿Pero que significa esto?
–Eso es de lo que vives Ancel, de sangre y ahora en adelante todo lo que venga, salga y entre de ti será eso… y sólo eso–
Y en un eco unísono ambas voz terminamos diciendo: –Sangre–

martes, 17 de noviembre de 2009

Lazos de Sangre


Parecía que la oscuridad se había convertido en mi nuevo amanecer, aún no comprendía mi nueva fisonomía -ni como funcionaría mi nuevo yo- pero estaba seguro de que ahora en adelante ése sería mi nuevo despertar.
Era definitivo, no había vuelta atrás y por ende debía cambiar mi estilo de vida...
¿Qué haré? me quedé reflexionando unos minutos...aún no podía creer en mi realidad.
Sin pensarlo, sacudiéndome las migajas de miedo y temor, un impulso llenó por completo mi cabeza -escapar- y sin más pensarlo tomé una valija y comencé a empacar... ¿empacar? ¿Para qué? era inútil nada de lo que guardaría me sería útil, es absurdo seguir pensando como humano...
Cuando me había dado cuenta de mi pensamiento, me encontraba en un bosque;
¿Pero que...?
-Tranquilo- regresó la voz
-¿Qué sucede?- dije sobre exaltado
-Sólo estás desarrollando tu potencial
-Pero…
-Como te habrás dado cuenta, tu don es el traslado
-¿Qué significa eso?
-Significa que ya te percataste de el aunque no puedas controlarlo aún… consiste en que puedes trasladarte de un lugar a otro, sin importar donde sea ni el espacio y tiempo, tu mente lo maneja todo.
-Estaba pensando en escapar y…
-Y de repente estabas en el bosque, si si lo se… es normal, tu subconsciente tomo eso como una imagen mental de un bosque; procesaste tan rápido la información que ni siquiera te diste cuenta hasta que ya estabas en él.
-¿Y como podré controlarlo?
-Tranquilo, apenas comienzas a ser tu mismo, dale tiempo a tu cuerpo, es ilógico que te diga un cierto periodo , ya que cada cuerpo es diferente; podría ser una semanam un mes e incluso un año.
-¿Quién eres?
.Tiempo Áncel, tiempo
Y se perdió aquella voz en el eco de la nada. No sabia como controlarlo, el miedo me invadió nuevamente.
-Eso quiere decir que cualquier lugar que piense me encontraré en él.
Y cuando justamente trate de ir a otro lugar…
-Alto Áncel, esto tiene sus reglas
-¿Crees que puedes meterte en mi cabeza cuando se te plazca?
-En realidad si, no preguntes, a lo que voy es que tienes limites, no puedes ir a ningún lugar en donde haya sol, no por ahora
-¿Y si quiero qué?
-Te rebotará el traslador
-¿Porqué?
-Porque es un mecanismo de defensa y ayuda, recuerda que tu mente es la maestra, la que lleva a cabo esos viajes, si ella sabe que ir a ese lugar implica el contacto con el sol, no lo permitirá hasta que puedas protegerte de éste.
-¿Sólo por ese motivo?
-¿No le crees lo suficientemente importante a ese motivo para que sea el único?- me quedé callado.
Nuevamente pensé en otro lugar…
-¿Qué no entiendes? Eres demasiado necio ¡Aún no estás preparado! Así que mejor ponte a buscar un buen refugio para el día.
¡Cierto! Era un verdadero fastidio estarse cuidando de esa estrella de fuego, nunca me agrado y ahora menos.
-¿Y cómo podré protegerme de él?
-Muchas preguntas para el día de hoy, estoy demasiado cansada para contestar así que mejor arréglatelas tú solo, bastante he hecho por tu bienestar…
-¿Cansada? Por un momento creí que aquella voz sería un yo…. ¡Y no! Tenía un sexo…era una mujer
-No cantes victoria Sherlock holmes tu mente puede tenderte muchas trampas…

sábado, 10 de octubre de 2009

Memorias de un cazador


Lentamente me dirijo a su habitación; todo está en reposo y completamente quieto escucho su respiración y siento su aliento en mi garganta.
Puedo disfrutar de su fragancia personal,ese aroma que me mata y me vuelve loca, el olor de su sangre es tan indescriptible.
Después de un mes de sólo observar su vida, me he dado cuenta que es una persona desdichada, la cual no merece seguir viviendo. Asi que estoy decidida... tengo una sed insaciable, necesito beber su sangre.
Me coloco en una de aquellas esquinas, y como una estatua sin vida me quedo esperando a que caiga en un sueño profundo.
Sólo da vueltas en la cama, es tan despistado que no se ha dado cuenta que estoy en su habitación, incluso cuando volteó hacia la ventana para ver la luna llena... claro mortal tenía que ser al fin y al cabo. Habla entre sueños, se retuerce y su cuerpo comienza ha tener sudoraciones, pareciera que presiente su final.

Después de un rato, la tranquilidad regresa al aposento y sin pensarlo mucho me siento al borde de su cama, poco a poco aquella sábana que cubría su cuerpo fue deslizándose al suelo y mis manos como dos cazadores sumamente adiestrados y ágiles hacen la labor de colocarse una por detrás de su cuello y la otra reposando en su espalda. Con un sólo movimiento logro elevar su cuerpo a la altura de mis labios y oliendo una vez más su aroma y su último aliento de vida comienzo a succionar con frenesí la sangre que brota de aquellos dos orificios hechos por mis colmillos.

No pienso, sólo sigo alimentándome hasta que algo interrumpe mi labor...
Sus manos me rodearon la cintura, y un dolor insoportable comenzó a invadirme; es como si me estuviera abrazando el fuego, no pude soportarlo... exclamé un gruñido de dolor y torpemente dejé el cuerpo casi muerto sobre la cama.

-¿Qué significa esto?- lo dije mirando a mi víctima.
-¡Imposible!- un enrojecimiento cubría mi cintura, jamás había sentido eso desde mi transformación, era como si por unos momentos hubiese regresado a ser una simple y debil mortal.

Esa noche fue tan extraña... la luna... ¡LA LUNA! había desaparecido... el alba comenzaba a florecer.
No tenía más remedio que escapar a el refugio mas cercano que tenía... el sótano de aquella casa, asi cuando anocheciera -si mi víctima seguía con vida- podría satisfacer por completo mi sed.

Y sin pensar más, descancé en la oscuridad extraña de aquella casa.

viernes, 9 de octubre de 2009

Conciencia Inconciente.


La perspectiva que tenía de la vida, había cambiado por completo. Ni siquiera sabía si tendría que considerarla como "vida".
Por momentos, una nostalgia me invadió y con algunos tragos de saliva amargos -y dolorosos por el vino- traté de pasarme ese nudo que tenía en la garganta.

-Creí que los vampiros no tenían sentimientos- dije en voz baja. Si así era... pronto esa sensación desaparecería, si no... bueno, algo de mi primera condición tendría que perdurar.

Despegué los ojos de la ventana y me dirijí hacia la puerta...
Tenía que salir y descubrir el nuevo y desconocido mundo que estaba saliendo de éstas paredes.
¿Cómo me comportaría? ¿Tendría instintos de caza? ¿Percibiría el olor de la sangre dulce?

Aún no lo sabía.

Iba abrir la puerta cuando derepente escuché algo:

-¿Cómo se siente? -una voz retunbaba en mi cabeza.
-¿Perdon?- respondí.
- Si el hecho de sentirte diferente, de ser alguien nuevo.
-¿Quién eres?
-¡Jajaja! ¿Acaso no lo sabes aún Ancel?-. Traté de sentarme,por un momento todo me daba vueltas.
-No lo sé.
-¿Que no?... Yo digo que si.
- ¿Tratas de volverme loco?
-¡No! Simplemente quiero ayudarte.
-Entonces deja de hacer esto, si quieres ayudar.
-Esta bien, pero un último consejo, Ancel.
-¿Qué?
-No salgas esta noche, aún no estás lo suficientemente fuerte fisica y mentalmente para poder soportar ese nuevo paso.
-¿Cómo diablos sabes que no lo estoy?- Refuté.
-Sólo hazme caso, si lo intentas... puede que sea fatal. Pero si tu elección es salir, dejáme decirte que faltan 2 horas para que amanezca y entonces estarás nuevamente muerto y esta vez no podrás regresar a este mundo. Además el sueño comienza a verse en tu fisonomía asi que mejor descanza, si te quedas dormido a media calle no vivirías para contarlo.
-¿Qué quieres decir con dormir?
-Los vampiros jóvenes, necesitan de fuerzas que van recaudando con lo poco de su naturaleza humana que les queda, en este caso es el sueño... como los bebés, ¿ves?
-¿Quién eres?
-Ancel... soy yo.

Y sin decir más la voz desapareció en la oscuridad de mi cuarto, había tenido razón; el sueño comenzaba a ganarme terreno.
Me recosté y sin pensar en más... volví a soñar.

sábado, 3 de octubre de 2009

Oscuridad y Luz


Meditabundo, bajo la luz de la luna dejaba que la oscuridad me consumiese lentamente.
-Un vampiro-repetía en voz baja tenía que asimilarlo, al menos de palabra….
¿Qué haré? ¿Hacia donde iré? Aún no sabía la respuesta pero tenia que decidir hacer algo lo más pronto posible, Buscar una nueva identidad, un nombre diferente, No podía seguir siendo Ancel… era un nombre demasiado angelical al pronunciarlo para mi nueva fisonomía.
¿Será verdad que estaremos condenados? Aún tenía muchas preguntas respecto a este tema sin saber como engañar a mi mente para que dejara de pensar en ello.
Algún día supongo lo sabré…
Seguí con la mirada perdida, -¿A que hora saldrá el Sol?- pregunté casi con la idea de esperar que alguien me contestara. ¿Me calcinaré si estoy expuesto a éste? No lo sabía, y la verdad no estaba muy dispuesto a comprobarlo, no al menos esa noche.
Así que cerré las ventanas, recorrí las cortinas y me dirigí nuevamente al espejo… no se cuánto tiempo habría pasado pero si el suficiente para que la figura cambiara de apariencia…
Ya no era una sombra, una figura abstracta… ahora se tornaba menos difusa, contorneada, mostraba mi nuevo yo -o el yo en proceso de ser el verdadero, real y novedoso-
La oscuridad resaltaba en mi piel la cual era tan blanca como la leche, lisa, brillante y sumamente sedosa, era perfecta.
Mi cabello, se veía más largo de lo habitual… ahora las ondas rozaban mis hombros, cuando la última ves estando con mis 5 sentidos pasados lo tenía a la altura de los lóbulos de la oreja.
Mis facciones se habían endurecido, y mis ojos… ¡Mis ojos! Eran diferentes, aquellos ojos azules apagados y melancólicos que me habían acompañado toda mi vida habían sido reemplazados por unos ojos sumamente misteriosos, el ojo izquierdo se tornaba de un color verde aceitunado y el derecho… estaba plagado por un color bermellón espeso. ¡Jamás había visto tal combinación! Supongo que estaba en “proceso de ser “o “terminar de ser” un vampiro.
Al Sonreir dos Dientes agudos situados entre los premolares y los incisivos se asomaban ansiosos, preparados para llevar a cabo su nueva misión; satisfacer mi sed.

jueves, 1 de octubre de 2009

Realidad

Si... era un hecho, me había convertido en una de esas criaturas.
Un vampiro, ¿Que porque lo pensaba? No lo se... aún no lo había confirmado con los ojos en frente de un espejo, ni si quiera sabía si podía reflejarme pero tenía la sensación de ser uno de ellos, porque eso no lo compruebas, lo sientes fluir por tus venas.
Mis manos me delataban, habían cambiado notoriamente y la sensación de mi cuerpo también, los colores, mi agilidad ocular e incluso mi enfoque era distinto, como describirlo... no encuentro las palabras, pero sé que era una sensación nueva.
Me sentía un hombre diferente... había vuelto a nacer, por primera vez mi vida me consideraba con mucho más fuerza.
Antes de cualquier otra cosa, la única idea que pasaba por mi cabeza era el saber quién había sido el o la causante de este destino tan desprevenido y poco creíble.
Aún no sabía como encontrar aquella respuesta pero se había vuelto en mi nueva obsesión, ni siquiera l@ vi, todo fue tan rápido y de no haber pasado en mi cabeza la idea de ser un vampiro seguramente hubiera ido al doctor y ahí si que estaría muerto...doblemente.
¿Cómo era? ¿Por qué no me mató? ... o quizás... ¿Ésa era su intención? tal vez algo o alguien la detuvo... en fin, tantas preguntas sin resolver cavilaban por mi mente y yo sin tener la mas mínima idea.
Y el clásico ¿Porqué a mi? ¿Por qué de todas las personas en este mundo tuve que ser yo?, bueno basta de preguntas Ancel, ahora lo que tienes que hacer es saber que harás con tu nueva vida, o nueva etapa, es difícil ser un vampiro y más cuando medio mundo quiere matarte o clavar una estaca, crucifijos, aventar ajos, agua bendita o exponerte a la luz…
-¡La luz!- Exclamé en voz alta.-
Sigue siendo de noche…. ¿Por qué?
La curiosidad me atrapó como quien tenía la curiosidad de abrir la caja de Pandora, tenía que experimentar las sensaciones nuevas y verificar si las hipótesis de mi raza… bueno de mi ex raza humana eran verdaderas o falsas, así que mi primer experimento consistió en comer algo, a pesar de que no tenía hambre. Bajé los 30 escalones que acostumbraba a bajar cuando era humano pero esta vez de una manera distinta; Sólo lo había pensado cuando ya estaba en la cocina… ¿Cómo paso eso? Ni yo mismo lo se, no tuve la necesidad de bajarlos, ¿O acaso lo hice a una velocidad extraordinaria? Quizás con el tiempo esas preguntas se aclararían en las respuestas con la experimentación y comprobación constante.
Tomé un pedazo de pan francés que había en la alacena y saqué un poco de vino blanco, traté de colocarme en la silla pero había permanecido tanto tiempo acostado que retiré ésta y me puse enfrente del alimento. Tomé un pedazo de pan y lentamente lo acerqué a la boca, antes de abrir mis labios lo incliné hacia mi nariz para olisquearlo, no podía distinguir el olor del vino ni del pan…
Sin mas vueltas al asunto mordí el pan, vaya sorpresa… me sabía a pan, no a tierra de panteón, pero el sabor era diferente es como si hubiera podido diferenciar los elementos que lo integraban; levadura, azúcar, harina, agua…
Pero no satisfizo mi apetito, simplemente fue un ejercicio de musculos al mover los labios. Sin embargo, al colocar el vino en mi boca mi reacción fue completamente diferente, no pude soportarlo… era espantoso el ardor, aquel sabor a lumbre recorrió mi garganta y me hizo exclamar un rugido de dolor, sentí que el alcohol había quemado hasta la boca de mi estómago tuve que soltar el vaso de un golpe y todo el líquido se derramó en el suelo, los labios me ardieron y me palpitaban furiosamente. Me dirigí a mi alcoba por instinto como buscando algún refugio (de nuevo psiquicamente), no sabía que hora era, todo este tiempo indefinido en el espacio de mi alcoba fue alterado por los sucesos que me envolvieron y me transformaron en esto.
Me acordé de mi reflejo, así que decidí acercarme al espejo lentamente para ver si podía distinguir mi figura… Sólo una sombra más oscura de lo habitual se veía a través de este artefacto, para mi mala suerte no supe como era mi nueva identidad física.
La luna era preciosa; sus matices claros y oscuros hacían contraste con la negrura que servía de tapiz el cielo nocturno, me quedé inmóvil un tiempo, contemplando aquella luna hermosa… la primera de mis muchas noches de vampiro que me esperarían.

sábado, 25 de julio de 2009

Sueño


Parece que el tiempo no pasara, por un instante estaba despierto y en otro sin razón coherente, estaba dormido.
El cansancio es insoportable, me duele el cuerpo trato de moverme nuevamente pero todo me parece tan extraño... tan fuera de lugar.
Un sueño necio y ansioso invade las paredes de mis pensamientos, un presentimiento, una señal ¿O acaso algo que sucedió?
Sigo confundido, mi cabeza da vuetas, las mismas palabras regresan a mi mente.
-"Sed insaciable"- susurré.
¡Imposible Ancel!,ésas cosas sólo pasan en tu imaginación, en un plano fuera de lo real.
Por una extraña razón despertaba en las noches... ¿Porque? era un hecho repetitivo, como si fuera un "deja vú".
La frescura de la Noche traspasaba la Sábana por la cual estaba cubierto, dándome la sensación de un ligero hormigueo por todo mi cuerpo.
Me sentía más vivo de lo acostumbrado, mis emociones y sentimientos los percibía -de una manera incomprensible- con mayor intensidad.

Lo primero que me vino a la cabeza era que había muerto y quizás estuviese en un trance o "a la mitad" de las dos dimensiones que dividen al mundo de la vida y la muerte. Era eso, quizás un sueño y si la segunda opción no era la real... entoces definitivamente estaba perdiendo la lucidez.

Tratando de recuperar la cordura, intenté aspirar el aire suficiente para sentir mis pulmones completamente llenos de éste. Me ardía la garganta,la sentía seca, al inhalar el aire y sentirlo en mi pecho comenzó a surgir una sensación de quemazón insoportable dentro de mi cuerpo, me estremeció completamente... comencé a temblar.
-¿Qué me está pasando?- dije con un nudo en la garganta.
Dirigí mis manos hacia enfrente y detalladamente mis ojos las observaron. Aquéllas manos lucían diferente; no eran las conocidas y torpes manos que me acompañaron desde que nací. Una piel tersa, resplandeciente y excesivamente blanca cubrían mis manos. Los dedos eran largos y puntiagudos y las uñas finas e igualmente prolongadas.

Estaba perdiendo el control de mis emociones, comenzaba a enloquecer.
-Si mis conjeturas eran correctas, entonces había sido victima de un...
-Un... -Y con un temblor de labios terminé la frase.
-De un vampiro.

jueves, 23 de julio de 2009

"Receso"

Tengo una Sed insaciable... mis labios reclaman tu sangre... Tu Calor es mi perdición... De noche vago a tu ventana para ver como descanzas sin ser perturbado por nada....
Me acerco sigilosamente hasta donde te encuentras... Escucho tus latidos, tu respiración me susurra... y tu cálida sangre fluye con más fuerza... Mis labios se acercan, estoy decidida.

miércoles, 1 de julio de 2009

Ancel

-Despierta, ¡Debes de reaccionar!- Me gritaba.
Sacudo mi cuerpo, pero aún no lo siento.
-¡Ancel!- poco a poco tengo la sensación de que mis extremidades van tomando fuerza.
Los dedos lentamente -aun con la sensación de las punzadas- comienzan a moverse.
-¿En donde estoy? ¿Me encontraré en mi habitación? ¿Sigo aún con vida?- Frío, es todo lo que siento a mi al rededor.
Un sopor me invade completamente, dejándome sin conocimiento ni uso de razón durante un tiempo indeterminable...

Lentamente intento abrir los párpados mis ojos aún no logran enfocar bien pero creo que sigo en mi cuarto recostado tal y como estaba antes del suceso inexplicable.
Miro a mi al rededor todo está en su lugar,trato de incorporarme pero me es imposible, aún no recupero todas mis fuerzas,observo la sábana que cubre mi cuerpo me parece que está más blanca de lo habitual mis manos reposan juntas sobre mis piernas y se pierden con lo níveo de la sábana. Abro mis labios y trato de emitir algún tipo de ruido, pero de mi boca no sale ni el más mínimo sonido, sólo siento mi aliento desesperado escapando de mi cuerpo.

Inicio


Me encuentro en mi habitación desolada, meditando con la mirada ausente.
Aun no sé si es una realidad o simplemente un invento de mi imaginación.
Todo se siente tan diferente.

Decido entrar a la cama, me recuesto... esta fría, húmeda y da la sensación de que está mojada. Cierro los ojos y trato de no pensar en nada.

Y cuando casi me doy por vencido y siento aquella pesadez de cansancio en mis párpados y el agotamiento de mi cuerpo, algo sorpresivo ocurre.

Una luz, a pesar de que mi recámara es oscura la siento penetrar en toda la habitación, siento que sobrepasa la penumbra de mis ojos.
Los abro, nada... sólo mi imaginación.

Vuelvo a cerrarlos y esta vez logro conciliar el sueño pero no por mucho tiempo...
Un escalofrío recorre todo mi cuerpo y siento como me hace estremecer, estoy helado pierdo completamente la sensiblidad, un efecto anestésico se apodera de mi, todo es tan difuso y extraño... no tengo fuerzas, es como si algo hubiera succionado toda la energía de mi cuerpo.
Trato de abrir los ojos sin el menor éxito posible, la sensación de gelidez crece cada segundo; ¿Acaso estaré muerto?.

Una oleada de sensaciones me envuelven, pero esta vez es como si miles de cristales se incrustaran en todo mi cuerpo; critales fríos y extremadamente filosos, el dolor es insoportable,punzadas interminables comienzan a surgir, grito pero no me escucho... ¿Que está pasando?

Una pesadilla... es lo primero que se me ocurre, una de esas terribles que cuanto más quieres correr y escapar no puedes, sientes la pesadez de tus piernas y cuando tratas de gritar no sale ni el menor ruido posible de tu garganta. Una horrible pesadilla en la cual cuando te das cuenta de estar en una, tratas de despertar pero no lo logras tan facilmente.