sábado, 3 de octubre de 2009

Oscuridad y Luz


Meditabundo, bajo la luz de la luna dejaba que la oscuridad me consumiese lentamente.
-Un vampiro-repetía en voz baja tenía que asimilarlo, al menos de palabra….
¿Qué haré? ¿Hacia donde iré? Aún no sabía la respuesta pero tenia que decidir hacer algo lo más pronto posible, Buscar una nueva identidad, un nombre diferente, No podía seguir siendo Ancel… era un nombre demasiado angelical al pronunciarlo para mi nueva fisonomía.
¿Será verdad que estaremos condenados? Aún tenía muchas preguntas respecto a este tema sin saber como engañar a mi mente para que dejara de pensar en ello.
Algún día supongo lo sabré…
Seguí con la mirada perdida, -¿A que hora saldrá el Sol?- pregunté casi con la idea de esperar que alguien me contestara. ¿Me calcinaré si estoy expuesto a éste? No lo sabía, y la verdad no estaba muy dispuesto a comprobarlo, no al menos esa noche.
Así que cerré las ventanas, recorrí las cortinas y me dirigí nuevamente al espejo… no se cuánto tiempo habría pasado pero si el suficiente para que la figura cambiara de apariencia…
Ya no era una sombra, una figura abstracta… ahora se tornaba menos difusa, contorneada, mostraba mi nuevo yo -o el yo en proceso de ser el verdadero, real y novedoso-
La oscuridad resaltaba en mi piel la cual era tan blanca como la leche, lisa, brillante y sumamente sedosa, era perfecta.
Mi cabello, se veía más largo de lo habitual… ahora las ondas rozaban mis hombros, cuando la última ves estando con mis 5 sentidos pasados lo tenía a la altura de los lóbulos de la oreja.
Mis facciones se habían endurecido, y mis ojos… ¡Mis ojos! Eran diferentes, aquellos ojos azules apagados y melancólicos que me habían acompañado toda mi vida habían sido reemplazados por unos ojos sumamente misteriosos, el ojo izquierdo se tornaba de un color verde aceitunado y el derecho… estaba plagado por un color bermellón espeso. ¡Jamás había visto tal combinación! Supongo que estaba en “proceso de ser “o “terminar de ser” un vampiro.
Al Sonreir dos Dientes agudos situados entre los premolares y los incisivos se asomaban ansiosos, preparados para llevar a cabo su nueva misión; satisfacer mi sed.

1 comentario:

  1. y...que más!!!???

    me dejas en suspeso mujer!!

    muy buena entrada...

    la imagen que pusiste es excelente!!! me encantó

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