martes, 21 de junio de 2011

Adze


Por unos momentos creí que todo era un sueño y pronto despertaría de esta extraña pesadilla, pero al transcurrir el tiempo me daba cuenta que en lugar de despertar me adentraba adormilado a esta nueva forma de existir.

Azde, ¿que clase de vampiro sería?

-Ten respeto al dirigirte a Azde, puede que nos esté observando e incluso se encuentre dentro de nuestros pensamientos...

Entre las penumbras salió aquella niña con aspecto inocente brincando delicadamente y balanceando su cabello de un lado a otro. Por unos momentos se quedó mirándome fijamente y moviendo la cabeza levemente movió la comisura izquierda de su labio y mostrándome su afilado colmillo como una niña traviesa se acercó lentamente hasta donde me encontraba.

Tomó entre sus manos mi rostro y suavemente acarició mis mejillas, quitando delicadamente mi cabello desmarañado que se encontraba delante de mis ojos y dibujó en mi rostro figuras abstractas.

-Ancel, volverás a nacer en este nuevo mundo y yo seré tu guía eterna.

Al decir eso mi cuerpo se estremeció y sentí una descarga por todos mis musculos, había pronunciado esas palabras tan solemnemente que su expresión infantil fue cambiada por la de una mujer sumamente segura y seria.

- Mi...¿mi guía eterna? tu que intentaste matarme; ¿ahora serás mi guía?
-Es un pacto Ancel, al crear una nueva criatura yo me encuentro en el papel de madre ahora, soy tu creadora y me es otorgada la obligación de guiarte y enseñarte todo lo necesario para que seas un buen vampiro.
-Pero esa no fue tu intención, tu...

-¡Eso es lo más hermoso de todo esto! esto sale de un error o algo no planeado por mi, de lo contrario sería castigada y mandada a la muerte eterna, ¿Lo entiendes? los vampiros no podemos convertir por placer... se eligen por el destino, tu fuiste elegido. Los vampiros que intentan desafiar su suerte y engañar a Lilith son mandados directamente a las penumbras eternas.

-¿Lilith?
-La madre y creadora de todos los de nuestra especie, la que salvó a Caín de la tortura eterna que se le fue dada al matar a Abel

Ahora todo cobraba sentido, todas esas historias y leyendas tenían forma en este nuevo mundo...

Una luciérnaga apareció en la oscuridad y comenzó a revolotear al rededor de mí, se posó en mi cabeza y como haciendo un nido en mis rulos comencé a sentir mucho calor en todo mi cuerpo, la luciérnaga se alejó y poniéndose enfrente de mis ojos comenzó a tener forma de una mujer, sus curvas se definían y su cabello era muy largo, color azabache ojos escarlatas y piel traslúcida, la cual sonrió al vernos.

Entre sombras


Recostado aún no logro comprender si fue real o simple fantasía, la chica había desaparecido.
Bajo la oscuridad absoluta estaba intranquilo, no podía moverme. Tierra húmeda es lo único que logro olfatear, ¿acaso me encontraba bajo la tierra?.
Voz; ¿estás ahí? no logro entender nada.
-¡shhh te he pedido que guardes silencio!
-No puedo esto es demasiado para mi, ¿donde estás?
- A un lado tuyo.
Y si, a pesar de mi falta de movimiento logré distinguir a través de las sombras la voz que provenía de una pequeña criatura que se encontraba a un costado de mi.

-Nos hemos trasladado a un sitio que considero seguro,si alguno de ellos lograra encontrarnos simplemente no podríamos sobrevivir
-¿Quienes?
-Muchas preguntas rondan por tu cabeza Ancel... ¿No crees que es tiempo ya de dejar de preguntar y mejor preocuparse por el "qué pasará" y no el "qué pasó"?
- Tú cambiaste el rumbo de mi vida así que merezco algunas respuestas
-¿El rumbo? ¿El chico con pensamientos suicidas ahora resulta que tenía un rumbo? por favor niño, te di una oportunidad que muchos quisieran y pocos la obtienen desgraciadamente esa no era mi intención pero por algún motivo no te rendiste, tú mismo quisiste una segunda oportunidad, ahora ya con otros ojos y perspectivas a la de tu antigua vida humana.

No sabía que decir, ella tenía razón muchas veces intenté quitarme la vida por Lucía, aquella chica angelical que durante 5 años me despreció con toda la intención de herirme y volverme loco. Aquella que con esos ojos dulces te hipnotizaba y luego te dejaba caer en las sombras cuando ella bajaba la mirada, aquella que sabía el poder que tenía sobre los hombres y utilizaba a conveniencia, como títeres en su propio teatro, engañándolos con sus falsas ilusiones y lanzándolos a la boca del olvido.

Por esa endemoniada deidad creada por los mortales, por esa había renunciado a mi libertad, a mi vida entera a los sueños y esperanzas con tal de ser mirado por ella y devorado sin compasión. Disfrutando mi suplicio y ofreciendo mi corazón como sacrificio para su entretenimiento.

Fue tanta mi obsesión que sin medir las consecuencias caí en un pozo tan profundo que perdí el sano juicio y me dejé envolver por la depresión, arrastrándome a su objetivo; mi propia destrucción.

-Disculpa pero no tienes ningún motivo para tomar mis acciones como hechos que encubran tu acto hacia mí.
-Oh si es verdad.... debí de haberte dejado morir, gozar de como te alejabas de tu mundo real y poco a poco eras devorado por tu propia desilusión arrastrándote a tu vil y sucia muerte.

-Oye no tienes porque ser tan dura con esas palabras

-¿No? ¿porque no podría? como se le puede considerar a alguien que desprecia el regalo que todos anhelan; la vida, la pura e independiente conciencia de tus acciones. Disculpa Ancel pero nada justifica el hecho ni los propios vampiros lo hacemos, buscamos que ese regalo sea eterno y por eso somos condenados a la maldición eterna, sólo por querer que no se nos arrebate ese dulce sueño que es la vida.

Me quede atónito por unos momentos, era verdad la mayoría de las personas le temían a la muerte y a sus derivantes como la vejez, tal es el miedo que aceptan cualquier cosa para poder retrasar ese inevitable desenlace.

-Basta de sermones debemos salir de aqui, ya se han alejado lo suficiente te llevaré con Adze...
-¿Adze?
-Aquella que se compadeció de mi existencia y no me lanzó a la muerte eterna