sábado, 25 de julio de 2009

Sueño


Parece que el tiempo no pasara, por un instante estaba despierto y en otro sin razón coherente, estaba dormido.
El cansancio es insoportable, me duele el cuerpo trato de moverme nuevamente pero todo me parece tan extraño... tan fuera de lugar.
Un sueño necio y ansioso invade las paredes de mis pensamientos, un presentimiento, una señal ¿O acaso algo que sucedió?
Sigo confundido, mi cabeza da vuetas, las mismas palabras regresan a mi mente.
-"Sed insaciable"- susurré.
¡Imposible Ancel!,ésas cosas sólo pasan en tu imaginación, en un plano fuera de lo real.
Por una extraña razón despertaba en las noches... ¿Porque? era un hecho repetitivo, como si fuera un "deja vú".
La frescura de la Noche traspasaba la Sábana por la cual estaba cubierto, dándome la sensación de un ligero hormigueo por todo mi cuerpo.
Me sentía más vivo de lo acostumbrado, mis emociones y sentimientos los percibía -de una manera incomprensible- con mayor intensidad.

Lo primero que me vino a la cabeza era que había muerto y quizás estuviese en un trance o "a la mitad" de las dos dimensiones que dividen al mundo de la vida y la muerte. Era eso, quizás un sueño y si la segunda opción no era la real... entoces definitivamente estaba perdiendo la lucidez.

Tratando de recuperar la cordura, intenté aspirar el aire suficiente para sentir mis pulmones completamente llenos de éste. Me ardía la garganta,la sentía seca, al inhalar el aire y sentirlo en mi pecho comenzó a surgir una sensación de quemazón insoportable dentro de mi cuerpo, me estremeció completamente... comencé a temblar.
-¿Qué me está pasando?- dije con un nudo en la garganta.
Dirigí mis manos hacia enfrente y detalladamente mis ojos las observaron. Aquéllas manos lucían diferente; no eran las conocidas y torpes manos que me acompañaron desde que nací. Una piel tersa, resplandeciente y excesivamente blanca cubrían mis manos. Los dedos eran largos y puntiagudos y las uñas finas e igualmente prolongadas.

Estaba perdiendo el control de mis emociones, comenzaba a enloquecer.
-Si mis conjeturas eran correctas, entonces había sido victima de un...
-Un... -Y con un temblor de labios terminé la frase.
-De un vampiro.

jueves, 23 de julio de 2009

"Receso"

Tengo una Sed insaciable... mis labios reclaman tu sangre... Tu Calor es mi perdición... De noche vago a tu ventana para ver como descanzas sin ser perturbado por nada....
Me acerco sigilosamente hasta donde te encuentras... Escucho tus latidos, tu respiración me susurra... y tu cálida sangre fluye con más fuerza... Mis labios se acercan, estoy decidida.

miércoles, 1 de julio de 2009

Ancel

-Despierta, ¡Debes de reaccionar!- Me gritaba.
Sacudo mi cuerpo, pero aún no lo siento.
-¡Ancel!- poco a poco tengo la sensación de que mis extremidades van tomando fuerza.
Los dedos lentamente -aun con la sensación de las punzadas- comienzan a moverse.
-¿En donde estoy? ¿Me encontraré en mi habitación? ¿Sigo aún con vida?- Frío, es todo lo que siento a mi al rededor.
Un sopor me invade completamente, dejándome sin conocimiento ni uso de razón durante un tiempo indeterminable...

Lentamente intento abrir los párpados mis ojos aún no logran enfocar bien pero creo que sigo en mi cuarto recostado tal y como estaba antes del suceso inexplicable.
Miro a mi al rededor todo está en su lugar,trato de incorporarme pero me es imposible, aún no recupero todas mis fuerzas,observo la sábana que cubre mi cuerpo me parece que está más blanca de lo habitual mis manos reposan juntas sobre mis piernas y se pierden con lo níveo de la sábana. Abro mis labios y trato de emitir algún tipo de ruido, pero de mi boca no sale ni el más mínimo sonido, sólo siento mi aliento desesperado escapando de mi cuerpo.

Inicio


Me encuentro en mi habitación desolada, meditando con la mirada ausente.
Aun no sé si es una realidad o simplemente un invento de mi imaginación.
Todo se siente tan diferente.

Decido entrar a la cama, me recuesto... esta fría, húmeda y da la sensación de que está mojada. Cierro los ojos y trato de no pensar en nada.

Y cuando casi me doy por vencido y siento aquella pesadez de cansancio en mis párpados y el agotamiento de mi cuerpo, algo sorpresivo ocurre.

Una luz, a pesar de que mi recámara es oscura la siento penetrar en toda la habitación, siento que sobrepasa la penumbra de mis ojos.
Los abro, nada... sólo mi imaginación.

Vuelvo a cerrarlos y esta vez logro conciliar el sueño pero no por mucho tiempo...
Un escalofrío recorre todo mi cuerpo y siento como me hace estremecer, estoy helado pierdo completamente la sensiblidad, un efecto anestésico se apodera de mi, todo es tan difuso y extraño... no tengo fuerzas, es como si algo hubiera succionado toda la energía de mi cuerpo.
Trato de abrir los ojos sin el menor éxito posible, la sensación de gelidez crece cada segundo; ¿Acaso estaré muerto?.

Una oleada de sensaciones me envuelven, pero esta vez es como si miles de cristales se incrustaran en todo mi cuerpo; critales fríos y extremadamente filosos, el dolor es insoportable,punzadas interminables comienzan a surgir, grito pero no me escucho... ¿Que está pasando?

Una pesadilla... es lo primero que se me ocurre, una de esas terribles que cuanto más quieres correr y escapar no puedes, sientes la pesadez de tus piernas y cuando tratas de gritar no sale ni el menor ruido posible de tu garganta. Una horrible pesadilla en la cual cuando te das cuenta de estar en una, tratas de despertar pero no lo logras tan facilmente.