
Parece que el tiempo no pasara, por un instante estaba despierto y en otro sin razón coherente, estaba dormido.
El cansancio es insoportable, me duele el cuerpo trato de moverme nuevamente pero todo me parece tan extraño... tan fuera de lugar.
Un sueño necio y ansioso invade las paredes de mis pensamientos, un presentimiento, una señal ¿O acaso algo que sucedió?
Sigo confundido, mi cabeza da vuetas, las mismas palabras regresan a mi mente.
-"Sed insaciable"- susurré.
¡Imposible Ancel!,ésas cosas sólo pasan en tu imaginación, en un plano fuera de lo real.
Por una extraña razón despertaba en las noches... ¿Porque? era un hecho repetitivo, como si fuera un "deja vú".
La frescura de la Noche traspasaba la Sábana por la cual estaba cubierto, dándome la sensación de un ligero hormigueo por todo mi cuerpo.
Me sentía más vivo de lo acostumbrado, mis emociones y sentimientos los percibía -de una manera incomprensible- con mayor intensidad.
Lo primero que me vino a la cabeza era que había muerto y quizás estuviese en un trance o "a la mitad" de las dos dimensiones que dividen al mundo de la vida y la muerte. Era eso, quizás un sueño y si la segunda opción no era la real... entoces definitivamente estaba perdiendo la lucidez.
Tratando de recuperar la cordura, intenté aspirar el aire suficiente para sentir mis pulmones completamente llenos de éste. Me ardía la garganta,la sentía seca, al inhalar el aire y sentirlo en mi pecho comenzó a surgir una sensación de quemazón insoportable dentro de mi cuerpo, me estremeció completamente... comencé a temblar.
-¿Qué me está pasando?- dije con un nudo en la garganta.
Dirigí mis manos hacia enfrente y detalladamente mis ojos las observaron. Aquéllas manos lucían diferente; no eran las conocidas y torpes manos que me acompañaron desde que nací. Una piel tersa, resplandeciente y excesivamente blanca cubrían mis manos. Los dedos eran largos y puntiagudos y las uñas finas e igualmente prolongadas.
Estaba perdiendo el control de mis emociones, comenzaba a enloquecer.
-Si mis conjeturas eran correctas, entonces había sido victima de un...
-Un... -Y con un temblor de labios terminé la frase.
-De un vampiro.

