miércoles, 1 de julio de 2009

Ancel

-Despierta, ¡Debes de reaccionar!- Me gritaba.
Sacudo mi cuerpo, pero aún no lo siento.
-¡Ancel!- poco a poco tengo la sensación de que mis extremidades van tomando fuerza.
Los dedos lentamente -aun con la sensación de las punzadas- comienzan a moverse.
-¿En donde estoy? ¿Me encontraré en mi habitación? ¿Sigo aún con vida?- Frío, es todo lo que siento a mi al rededor.
Un sopor me invade completamente, dejándome sin conocimiento ni uso de razón durante un tiempo indeterminable...

Lentamente intento abrir los párpados mis ojos aún no logran enfocar bien pero creo que sigo en mi cuarto recostado tal y como estaba antes del suceso inexplicable.
Miro a mi al rededor todo está en su lugar,trato de incorporarme pero me es imposible, aún no recupero todas mis fuerzas,observo la sábana que cubre mi cuerpo me parece que está más blanca de lo habitual mis manos reposan juntas sobre mis piernas y se pierden con lo níveo de la sábana. Abro mis labios y trato de emitir algún tipo de ruido, pero de mi boca no sale ni el más mínimo sonido, sólo siento mi aliento desesperado escapando de mi cuerpo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario