jueves, 1 de octubre de 2009

Realidad

Si... era un hecho, me había convertido en una de esas criaturas.
Un vampiro, ¿Que porque lo pensaba? No lo se... aún no lo había confirmado con los ojos en frente de un espejo, ni si quiera sabía si podía reflejarme pero tenía la sensación de ser uno de ellos, porque eso no lo compruebas, lo sientes fluir por tus venas.
Mis manos me delataban, habían cambiado notoriamente y la sensación de mi cuerpo también, los colores, mi agilidad ocular e incluso mi enfoque era distinto, como describirlo... no encuentro las palabras, pero sé que era una sensación nueva.
Me sentía un hombre diferente... había vuelto a nacer, por primera vez mi vida me consideraba con mucho más fuerza.
Antes de cualquier otra cosa, la única idea que pasaba por mi cabeza era el saber quién había sido el o la causante de este destino tan desprevenido y poco creíble.
Aún no sabía como encontrar aquella respuesta pero se había vuelto en mi nueva obsesión, ni siquiera l@ vi, todo fue tan rápido y de no haber pasado en mi cabeza la idea de ser un vampiro seguramente hubiera ido al doctor y ahí si que estaría muerto...doblemente.
¿Cómo era? ¿Por qué no me mató? ... o quizás... ¿Ésa era su intención? tal vez algo o alguien la detuvo... en fin, tantas preguntas sin resolver cavilaban por mi mente y yo sin tener la mas mínima idea.
Y el clásico ¿Porqué a mi? ¿Por qué de todas las personas en este mundo tuve que ser yo?, bueno basta de preguntas Ancel, ahora lo que tienes que hacer es saber que harás con tu nueva vida, o nueva etapa, es difícil ser un vampiro y más cuando medio mundo quiere matarte o clavar una estaca, crucifijos, aventar ajos, agua bendita o exponerte a la luz…
-¡La luz!- Exclamé en voz alta.-
Sigue siendo de noche…. ¿Por qué?
La curiosidad me atrapó como quien tenía la curiosidad de abrir la caja de Pandora, tenía que experimentar las sensaciones nuevas y verificar si las hipótesis de mi raza… bueno de mi ex raza humana eran verdaderas o falsas, así que mi primer experimento consistió en comer algo, a pesar de que no tenía hambre. Bajé los 30 escalones que acostumbraba a bajar cuando era humano pero esta vez de una manera distinta; Sólo lo había pensado cuando ya estaba en la cocina… ¿Cómo paso eso? Ni yo mismo lo se, no tuve la necesidad de bajarlos, ¿O acaso lo hice a una velocidad extraordinaria? Quizás con el tiempo esas preguntas se aclararían en las respuestas con la experimentación y comprobación constante.
Tomé un pedazo de pan francés que había en la alacena y saqué un poco de vino blanco, traté de colocarme en la silla pero había permanecido tanto tiempo acostado que retiré ésta y me puse enfrente del alimento. Tomé un pedazo de pan y lentamente lo acerqué a la boca, antes de abrir mis labios lo incliné hacia mi nariz para olisquearlo, no podía distinguir el olor del vino ni del pan…
Sin mas vueltas al asunto mordí el pan, vaya sorpresa… me sabía a pan, no a tierra de panteón, pero el sabor era diferente es como si hubiera podido diferenciar los elementos que lo integraban; levadura, azúcar, harina, agua…
Pero no satisfizo mi apetito, simplemente fue un ejercicio de musculos al mover los labios. Sin embargo, al colocar el vino en mi boca mi reacción fue completamente diferente, no pude soportarlo… era espantoso el ardor, aquel sabor a lumbre recorrió mi garganta y me hizo exclamar un rugido de dolor, sentí que el alcohol había quemado hasta la boca de mi estómago tuve que soltar el vaso de un golpe y todo el líquido se derramó en el suelo, los labios me ardieron y me palpitaban furiosamente. Me dirigí a mi alcoba por instinto como buscando algún refugio (de nuevo psiquicamente), no sabía que hora era, todo este tiempo indefinido en el espacio de mi alcoba fue alterado por los sucesos que me envolvieron y me transformaron en esto.
Me acordé de mi reflejo, así que decidí acercarme al espejo lentamente para ver si podía distinguir mi figura… Sólo una sombra más oscura de lo habitual se veía a través de este artefacto, para mi mala suerte no supe como era mi nueva identidad física.
La luna era preciosa; sus matices claros y oscuros hacían contraste con la negrura que servía de tapiz el cielo nocturno, me quedé inmóvil un tiempo, contemplando aquella luna hermosa… la primera de mis muchas noches de vampiro que me esperarían.

1 comentario:

  1. wow!!!

    q sigue???

    quiero saber!!!

    es maravilloso cómo describes la forma en que el protagonista se siente...

    Te imaginas q sería despertar como un vampiro??

    Cuántas sensaciones nuevas y extrañas sacudirían tu cuerpo??

    Genial... es inquietante imaginarlo...

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