viernes, 9 de octubre de 2009

Conciencia Inconciente.


La perspectiva que tenía de la vida, había cambiado por completo. Ni siquiera sabía si tendría que considerarla como "vida".
Por momentos, una nostalgia me invadió y con algunos tragos de saliva amargos -y dolorosos por el vino- traté de pasarme ese nudo que tenía en la garganta.

-Creí que los vampiros no tenían sentimientos- dije en voz baja. Si así era... pronto esa sensación desaparecería, si no... bueno, algo de mi primera condición tendría que perdurar.

Despegué los ojos de la ventana y me dirijí hacia la puerta...
Tenía que salir y descubrir el nuevo y desconocido mundo que estaba saliendo de éstas paredes.
¿Cómo me comportaría? ¿Tendría instintos de caza? ¿Percibiría el olor de la sangre dulce?

Aún no lo sabía.

Iba abrir la puerta cuando derepente escuché algo:

-¿Cómo se siente? -una voz retunbaba en mi cabeza.
-¿Perdon?- respondí.
- Si el hecho de sentirte diferente, de ser alguien nuevo.
-¿Quién eres?
-¡Jajaja! ¿Acaso no lo sabes aún Ancel?-. Traté de sentarme,por un momento todo me daba vueltas.
-No lo sé.
-¿Que no?... Yo digo que si.
- ¿Tratas de volverme loco?
-¡No! Simplemente quiero ayudarte.
-Entonces deja de hacer esto, si quieres ayudar.
-Esta bien, pero un último consejo, Ancel.
-¿Qué?
-No salgas esta noche, aún no estás lo suficientemente fuerte fisica y mentalmente para poder soportar ese nuevo paso.
-¿Cómo diablos sabes que no lo estoy?- Refuté.
-Sólo hazme caso, si lo intentas... puede que sea fatal. Pero si tu elección es salir, dejáme decirte que faltan 2 horas para que amanezca y entonces estarás nuevamente muerto y esta vez no podrás regresar a este mundo. Además el sueño comienza a verse en tu fisonomía asi que mejor descanza, si te quedas dormido a media calle no vivirías para contarlo.
-¿Qué quieres decir con dormir?
-Los vampiros jóvenes, necesitan de fuerzas que van recaudando con lo poco de su naturaleza humana que les queda, en este caso es el sueño... como los bebés, ¿ves?
-¿Quién eres?
-Ancel... soy yo.

Y sin decir más la voz desapareció en la oscuridad de mi cuarto, había tenido razón; el sueño comenzaba a ganarme terreno.
Me recosté y sin pensar en más... volví a soñar.

1 comentario:

  1. ah qué será, que será, qué será, qué será, que será, qué será, qué será, qué será esa voz...

    Intrigante...

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