martes, 21 de junio de 2011

Entre sombras


Recostado aún no logro comprender si fue real o simple fantasía, la chica había desaparecido.
Bajo la oscuridad absoluta estaba intranquilo, no podía moverme. Tierra húmeda es lo único que logro olfatear, ¿acaso me encontraba bajo la tierra?.
Voz; ¿estás ahí? no logro entender nada.
-¡shhh te he pedido que guardes silencio!
-No puedo esto es demasiado para mi, ¿donde estás?
- A un lado tuyo.
Y si, a pesar de mi falta de movimiento logré distinguir a través de las sombras la voz que provenía de una pequeña criatura que se encontraba a un costado de mi.

-Nos hemos trasladado a un sitio que considero seguro,si alguno de ellos lograra encontrarnos simplemente no podríamos sobrevivir
-¿Quienes?
-Muchas preguntas rondan por tu cabeza Ancel... ¿No crees que es tiempo ya de dejar de preguntar y mejor preocuparse por el "qué pasará" y no el "qué pasó"?
- Tú cambiaste el rumbo de mi vida así que merezco algunas respuestas
-¿El rumbo? ¿El chico con pensamientos suicidas ahora resulta que tenía un rumbo? por favor niño, te di una oportunidad que muchos quisieran y pocos la obtienen desgraciadamente esa no era mi intención pero por algún motivo no te rendiste, tú mismo quisiste una segunda oportunidad, ahora ya con otros ojos y perspectivas a la de tu antigua vida humana.

No sabía que decir, ella tenía razón muchas veces intenté quitarme la vida por Lucía, aquella chica angelical que durante 5 años me despreció con toda la intención de herirme y volverme loco. Aquella que con esos ojos dulces te hipnotizaba y luego te dejaba caer en las sombras cuando ella bajaba la mirada, aquella que sabía el poder que tenía sobre los hombres y utilizaba a conveniencia, como títeres en su propio teatro, engañándolos con sus falsas ilusiones y lanzándolos a la boca del olvido.

Por esa endemoniada deidad creada por los mortales, por esa había renunciado a mi libertad, a mi vida entera a los sueños y esperanzas con tal de ser mirado por ella y devorado sin compasión. Disfrutando mi suplicio y ofreciendo mi corazón como sacrificio para su entretenimiento.

Fue tanta mi obsesión que sin medir las consecuencias caí en un pozo tan profundo que perdí el sano juicio y me dejé envolver por la depresión, arrastrándome a su objetivo; mi propia destrucción.

-Disculpa pero no tienes ningún motivo para tomar mis acciones como hechos que encubran tu acto hacia mí.
-Oh si es verdad.... debí de haberte dejado morir, gozar de como te alejabas de tu mundo real y poco a poco eras devorado por tu propia desilusión arrastrándote a tu vil y sucia muerte.

-Oye no tienes porque ser tan dura con esas palabras

-¿No? ¿porque no podría? como se le puede considerar a alguien que desprecia el regalo que todos anhelan; la vida, la pura e independiente conciencia de tus acciones. Disculpa Ancel pero nada justifica el hecho ni los propios vampiros lo hacemos, buscamos que ese regalo sea eterno y por eso somos condenados a la maldición eterna, sólo por querer que no se nos arrebate ese dulce sueño que es la vida.

Me quede atónito por unos momentos, era verdad la mayoría de las personas le temían a la muerte y a sus derivantes como la vejez, tal es el miedo que aceptan cualquier cosa para poder retrasar ese inevitable desenlace.

-Basta de sermones debemos salir de aqui, ya se han alejado lo suficiente te llevaré con Adze...
-¿Adze?
-Aquella que se compadeció de mi existencia y no me lanzó a la muerte eterna

1 comentario:

  1. creo que nunca te había dicho esto pero... me gusta como escribes y siempre le hallo alguna relación. Te amoooo con locura y pasión. Atte. juancatl

    ResponderEliminar